El invierno escolar y el deber del mañana
El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) ha lanzado una advertencia que debería hacer sonar todas las alarmas en la Torre Ejecutiva y en el Palacio Legislativo: para el año 2032, Uruguay tendrá 90.000 escolares matriculados menos que en 2024. No es una hipótesis; es una realidad biológica e irreversible a corto plazo. Los niños que no nacerán en los próximos años ya están configuración un Uruguay más viejo, más silencioso y con aulas vacías . Ante este panorama, la respuesta bien intencionada pero peligrosamente conformista del sistema político ha sido celebrar el "bono demográfico educativo". Nos dicen que, al haber menos alumnos por aula, mejorará la calidad pedagógica y será más fácil financiar el tiempo completo. Es una forma elegante de maquillar un retroceso. Administrar el achicamiento de la patria no es un éxito; es la crónica de una resignación. El vaciamiento de nuestras escuelas es el síntoma más ruidoso de una crisis estructural profunda: el invier...