Del estancamiento a la recesión
Ya en abril advertíamos desde estas mismas páginas una verdad incómoda que la retórica oficial se empeñaba en maquillar: estábamos ante una nación que corría el riesgo de consumirse a sí misma. Aquella advertencia sobre el desgaste silencioso de nuestras bases productivas hoy ha dejado de ser una hipótesis analítica para convertirse en una cruda constatación estadística. Los recientes datos del Banco Central del Uruguay no dejan lugar a dudas: una contracción trimestral del 0,8% —en términos desestacionalizados frente a los primeros tres meses del año— y una caída interanual del 0,5% reflejan de inmediato cómo las metas oficiales de crecimiento se van desdibujando ante la cruda realidad de una economía pesada. El mito de los motores internos y la trampa primaria Lejos de los relatos triunfalistas que prometían un despegue automático, la lectura técnica es implacable: el Uruguay productivo transita abiertamente por una fase de estancamiento profundo y queda al borde de cumplir los...